Estar en las nubes ha pasado de ser mi estado habitual a ser mi trabajo. Ahora puedo pasarme el día en las nubes, pero con licencia. Volar en globo es una sensación única, es jugar con el viento y a la vez ser su juguete, es una aventura de la que se aprende cada día y que te permite mirar el mundo con los ojos de un niño...o los de un pájaro muy joven.
Os recomiendo este vídeo de Jimmy Marrull, amigo piloto, donde nos cuenta una excelente filosofía de la vida apoyándose en una increíble aventura que vivió en las selvas de Venezuela.
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