Estar en las nubes ha pasado de ser mi estado habitual a ser mi trabajo. Ahora puedo pasarme el día en las nubes, pero con licencia. Volar en globo es una sensación única, es jugar con el viento y a la vez ser su juguete, es una aventura de la que se aprende cada día y que te permite mirar el mundo con los ojos de un niño...o los de un pájaro muy joven.
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